En el retrato desolador de la Habana, solo digo y me perdonan o no los aludidos: apoyar hoy al gobierno en nombre de una tranquilidad nacida del ahogo del cuerpo de la nación es ser un puto cómplice de la represión.
No quiero Mantras aquí ni el Cuento de la buena pipa que te hacen algunos: esos megas se lo gastan en ver lo que la ntv no puso.
La burguesía de las dictaduras actúa igual desde la colonia: El mismo proceder, se escuda en sus zonas de confort, ya sea físico o ideológico.
Nunca he apoyado invasión alguna ni lo haré pero ya esto es demasiado.
No pido acción ni nada. Solo silencio, que ya es gritar.
En la ecuación social que gobierna en Cuba no hay saldo positivo ni honor ni civilidad ni derechos.
Esos escritores y artistas que se preocupan por su trascendencia y hoy levantan junto a la PNR y a los voluntarios del siglo XXI el mazazo al pueblo, les digo: hay un mañana
