West Palm Beach y junio del 25.
Hoy he ido al gimnasio a las 5 pm y está a reventar de grasa: manteca abdominal y glúteos llenos también de grasa. Es un gimnasio de grasa por todas partes y de todas partes.
La migra no ha venido por la grasa pero de venir tendría que ir mucho atrás porque también hay mucha grasa nórdica, grasa irlandesa: quizá fundacional.
No, la grasa engrasa la economía.
País de grasa.
La economía circular produce la grasa y todo el ecosistema se basa en ello: en crear enfermedades así como se arman guerras convencionales pero estas a nivel estomacal: más sutiles, van en plan de enfermar y luego cobrar por curarte.
Es un circuito cerrado.
Ese ciclo es el bumerán social y todo lo demás es propaganda: en el el fondo es incubar toda una ralea de enfermedades que van del cáncer a la diabetes y de esta a todo lo imaginable. La economía se basa en ello. Solo hay que ver la inmensidad de comida basura como norma y culto.
Hago mi plan de ejercicios cercado por la grasa, asqueado de grasa y me regreso.
Sigo la dieta keto y me pongo una sencilla hamburguesa coronada con american cheese para honrar al país de la grasa, ese que me habita y honro.