Existen palabras que no comprendemos hasta un momento determinado. Puedes buscarlas y analizarlas en los diccionarios pero ninguno te dará la dimensión exacta.
Sí, hay palabras que tienen dimensión, que pueden cuadricularse; hacernos una idea aproximada de su masa, convertirlas en un objeto físico más allá de su grafía.
Son palabras que te crucifican al enunciarlas, te desarman y relatan.
Cualquiera que haya emprendido el camino del exilio debió llevar consigo palabras como exiliado, desarraigo, paria, desterrado, extranjero y muchas más que llenan ese vacío que es estar lejos que es no estar.
Tengo una relación muy rara con las palabras, alguna me dan vueltas y vueltas y nunca se posan, hay otras que nunca las pronuncio porque sé me traen mala suerte, otras me definen, me delatan y las suelto casi como acción refleja en ese caos que define mi existencia.
Los mejores test de inteligencia son los de palabras o vocabularios que permiten medir mejor la comprensión del concursante.
Hay tantas palabras que callamos, que ahogamos sin estupor.
Son esos autotest los que mejor nos definen.
Tú, busca esas palabras y quizá te encuentres